Para reconocer la labor de las zacatecanas en favor de los derechos humanos de las mujeres y la igualdad de género, la Legislatura del Estado de Zacatecas instauró la presea “María Rodríguez Murillo”, en honor a una maestra zacatecana que murió como mártir en 1935. Fue asesinada en Tabasco, Zacatecas, por negarse a dejar de dar clases.
Este año, la medalla le fue concedida a la Mtra. Cristela Isabel Trejo Ortiz, por sus múltiples méritos en la materia. En Sesión Solemne, el Pleno de la Asamblea reconoció en la galardonada su labor por las diversas aportaciones que ha hecho y que, sin duda alguna, han contribuido en la defensa de los derechos de las mujeres y en su empoderamiento, elementos indispensables para la consolidación del régimen democrático en que vivimos.
La diputada Renata Ávila comentó que pesar de las resistencias que mostraron algunos legisladores a lo largo de la sesión ordinaria, quienes buscaron que se bajara el dictamen, este día se entregó el muy merecido reconocimiento a la trayectoria de mi querida Cristela Trejo Ortiz.
El año pasado, junto a las madres buscadoras, fue agredida por elementos de seguridad mientras se manifestaban en un puente peatonal durante el marco del 4º Informe de Gobierno. También fue Cristela a quien el Secretario General de Gobierno violentó y difamó públicamente durante su comparecencia.

Desde hace más de 30 años, Cristela ha dedicado su vida a acompañar a víctimas de violencia, proteger a niñas, niños y adolescentes, formar redes comunitarias de acompañamiento y defender los derechos humanos de las mujeres.
Como se señala en el dictamen aprobado por esta Legislatura, su trayectoria se distingue por un compromiso sostenido con la defensa y promoción de los derechos humanos de las mujeres, así como por su contribución al fortalecimiento de la igualdad sustantiva en los ámbitos académico, social y comunitario.
Su trabajo ha trascendido los espacios institucionales: ha acompañado a víctimas directas e indirectas de violencia, ha impulsado procesos formativos con perspectiva de género, ha contribuido a la construcción de políticas públicas y ha formado generaciones de estudiantes y activistas comprometidas con la justicia social.
El propio dictamen reconoce que Cristela Trejo ha hecho de la defensa de los derechos humanos de las personas una misión de vida, acompañando durante décadas a mujeres, niñas, niños y familias en contextos de violencia, precariedad y desigualdad. Por eso hoy, más allá de cualquier intento de desacreditar su trabajo, este reconocimiento honra a una mujer que ha estado del lado de las víctimas, de las infancias y de la dignidad humana.
