El Ayuntamiento de Zacatecas determinó el cierre inmediato de la circulación vehicular en la zona de Quebradilla, luego de constatar daños estructurales crecientes asociados a una fuga de agua vinculada a trabajos realizados por la Jiapaz, situación que hoy representa un riesgo real de socavación y posible colapso del terreno.
La directora general de Calidad de Vida y Servicios Públicos, Lupita Flores, informó que la noche del 23 de febrero vecinos reportaron vibraciones inusuales en el piso de la calle, mismas que comenzaron tras la reparación de una fuga por parte del organismo operador. De acuerdo con los testimonios ciudadanos, personal de la JIAPAZ había asegurado que el problema estaba resuelto; sin embargo, las revisiones municipales confirmaron que las afectaciones persistían y evolucionaban.
Ingenieros del área de Servicios Públicos acudieron al sitio y detectaron vibraciones activas en el terreno. En una segunda inspección se comprobó que el deterioro avanzó rápidamente: el pavimento presenta levantamientos y grietas, la balaustrada central muestra afectaciones y existen indicios claros de socavación subterránea.
La funcionaria advirtió que la filtración podría extenderse desde la zona de la fuga hasta áreas inferiores cercanas a un plantel educativo, lo que incrementa la preocupación por la estabilidad del subsuelo. Especialistas municipales señalaron que la presencia de tiros de mina y cavidades naturales agrava el escenario, pues la humedad debilita el material y acelera el riesgo de hundimientos.
Ante esta situación, el Ayuntamiento ordenó el cierre de la vialidad con apoyo de Tránsito del Estado y envió un oficio formal a la JIAPAZ para que se lleve a cabo la reparación inmediata de la fuga, así como la realización de estudios de mecánica de suelos e hidráulicos que permitan determinar el alcance real del daño. Hasta el momento, la autoridad municipal informó que no ha recibido respuesta oficial del organismo.
Lupita Flores subrayó que el problema dejó de ser una simple fuga superficial y evidenció fallas en la atención del sistema hidráulico, por lo que el Ayuntamiento reiteró su llamado a la Jiapaz para que asuma su responsabilidad, atienda con seriedad las quejas ciudadanas y garantice condiciones de seguridad para la población, particularmente ante el incremento en las tarifas aplicadas por el organismo sin que ello se refleje en una mejora del servicio.
