Al votar a favor de la propuesta de reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas, Noemí Luna Ayala, Vicecoordinadora General del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (GPPAN) en la Cámara de Diputados, enfatizó que el blanquiazul respalda la iniciativa por tratarse de una causa justa y una demanda social legítima.
Sin embargo, lamentó que Morena engañe a los trabajadores mexicanos con “verdades a medias”, pues la propuesta votada este lunes en la Primera Reunión Ordinaria de Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Trabajo Social se hará realidad hasta el 2030, mantiene seis días laborales, un día de descanso y amplía de 9 a 12 las horas extras por semana.
En la discusión del dictamen por el que se reforman y adicionan diversas disposiciones del Artículo 123, apartado A, de la Constitución federal, la zacatecana aclaró que la propuesta oficialista no avala los dos días de descanso, no favorece a las empresas para dignificar el trabajo de nuestros connacionales; y extiende la jornada de horas extras.
Noemí Luna dijo contundente: “¡sí a las 40 horas; pero no a las verdades a medias!”, porque una reforma como la que se aprobó hoy no va a funcionar, hasta cuando se garanticen dos días reales de descanso, cuando no se compense con más horas extras y cuando se proteja a la micro y a la pequeña empresas”.
Es de festejar que por fin “podamos sesionar para legislar las ansiadas 40 horas”, pero el que hoy se dictamine, no necesariamente significa que lleguen los beneficios de inmediato, porque Morena y sus aliados los mandaron hasta dentro de cuatro años, de acuerdo al artículo tercero transitorio que establece que llegarán hasta el 2030.
Y criticó que “de diciembre de 2017 a noviembre del 2018 se generaron 701 mil nuevos empleos; sin embargo, de octubre de 2024 a septiembre de 2025, apenas se generaron 90 mil 879, con una tasa –incluso- negativa de crecimiento”.
Sí defendamos a los trabajadores; pero también a la empresa, resaltó al aclarar que esto significa apoyar a empleados y empleadores”, concluyó al reconocer que urgen incentivos fiscales para que se generen más trabajos formales y dignos.
