Desde el Grupo Parlamentario de Morena se impulsa una iniciativa de reforma a la Ley General de Educación y a la Ley General de Salud, con el objetivo de garantizar la atención integral a la salud mental y emocional de niñas, niños y adolescentes dentro de los planteles educativos del país.
Al respecto, el diputado federal Ulises Mejía Haro señaló que la propuesta presentada por la diputada Yoloczin Lizbeth Domínguez Serna, y suscrita por varios legisladores y legisladoras de Morena, responde a la necesidad de fortalecer la atención oportuna y preventiva en materia de salud mental, a fin de evitar el deterioro del bienestar emocional de las y los estudiantes, así como el incremento de la violencia escolar y, en los casos más graves, de conductas autodestructivas entre adolescentes y jóvenes.
Mejía Haro destacó que actualmente menos del dos por ciento de las escuelas públicas cuentan con personal especializado en psicología, lo que contrasta con el aumento de casos de depresión, ansiedad, acoso escolar y suicidio juvenil. Ante este escenario, subrayó la importancia de fortalecer la prevención desde las aulas y atender las causas de la violencia desde una perspectiva de bienestar emocional y acompañamiento permanente.
Asimismo, el morenista Ulises Mejía resaltó que la iniciativa contempla la creación del Programa Nacional de Atención Psicoemocional Escolar, que será implementado por la Secretaría de Educación Pública en coordinación con la Secretaría de Salud, con el propósito de detectar de manera temprana situaciones de riesgo, prevenir la violencia escolar y canalizar oportunamente a quienes requieran atención especializada.
La propuesta también establece la implementación progresiva de personal capacitado en psicología, trabajo social o áreas afines en los planteles de educación básica y media superior, así como la capacitación permanente del personal docente y directivo en temas de salud mental, prevención del suicidio y primeros auxilios psicológicos.
Integrantes del Grupo Parlamentario de Morena coincidieron en que la salud mental es parte esencial del derecho a la educación y del derecho a la salud, y que las escuelas deben ser espacios seguros, empáticos y protectores, donde el aprendizaje vaya acompañado del cuidado emocional.
Con esta propuesta, se fortalece la estrategia de atención a las causas de la violencia, contribuye a la reconstrucción del tejido social y avanza en la garantía de un desarrollo integral para las niñas, niños y adolescentes del país.
