Con el propósito claro de garantizar en México una verdadera calidad y equidad educativa, que beneficie al estudiantado y docentes con mayores conocimientos y más competitividad, la Representante Popular por Zacatecas, Noemí Luna, en el pleno de la Cámara de Diputados propuso reformar el Artículo 3° de la Constitución y modificar la Ley General de Educación.
La reforma constitucional que plantea la integrante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (GPPAN) consiste en modificar el Artículo 3° referente a la educación pública y gratuita, para agregar en su texto las palabras “equitativa” y “de calidad”. Así mismo, pide adicionar al párrafo segundo, en la fracción II, un inciso J), que a la letra diga “Será de calidad, con base en el mejoramiento constante y el máximo logro académico de los educandos”.
Por otra parte, en la Ley General de Educación la panista pide adicionar la fracción VI al Artículo 7; y las fracciones XIV, XV, y XVI al Artículo 9. La intención es garantizar la equidad, calidad, continuidad, programas y evaluación del aprendizaje en los sectores del magisterio y del alumnado, a la vez que se colabora con la erradicación de la pobreza y el rezago educativo y social, entre otras problemáticas, explicó Noemí Luna.
Con los cambios sugeridos, señaló, México tendría legislaciones y estrategias de largo plazo, para contar con un modelo de calidad educativa, equitativo y moderno, que se adapte a las necesidades de los tiempos y que permanezcan a pesar de la llegada de nuevas administraciones, que mantengan el dinamismo, la capacitación y la evaluación continua de alumnado y docentes, y no que los confunda con cada sexenio.
Al justificar la reforma constitucional, la Diputada Federal hizo “un recuento de los daños” y reconoció que “lamentablemente seguimos sin alcanzar los resultados esperados o siquiera mínimos en lo concerniente al término de calidad educativa, la cobertura sigue siendo muy limitada, aún existe inequidad, el presupuesto no es suficiente, la infraestructura es precaria y los planes y programas de estudio siguen siendo obsoletos”.
Señaló que lo anterior, en gran medida, es derivado del cambio de planes y programas sexenales, sin dar continuidad a lo bueno que pueda existir y eliminando todo de tajo para iniciar de cero. Como ejemplo se refirió a la Nueva Escuela Mexicana que la 4T aplicó en esta administración morenista, cuyos objetivos no fueron alcanzados.
Al concluir, recordó que en el 2013 hubo una reforma educativa para dar prioridad a la formación y evaluación del magisterio y dar autonomía al Instituto para la Evaluación de la Educación, que garantizaría la calidad a partir de evaluaciones y capacitación. Tampoco hubo los resultados deseados. En el 2019 la transformación de cuarta eliminó la prueba PISA de evaluación internacional de la OCDE y al INEE.
