“En cualquier proceso como el de la reforma electoral, la transparencia es necesaria y obligatoria. Cuando se trata de modificar las reglas del juego democrático, la información clara y accesible debe estar al alcance de la ciudadanía, de los partidos políticos y de todos los actores involucrados”, afirmó Julieta del Río Venegas, especialista en Transparencia y Protección de Datos Personales.
Señaló que en días recientes se ha informado públicamente sobre la realización de mesas de trabajo y espacios de diálogo que se realizaron para elaborar el proyecto por parte del Poder Ejecutivo. Incluso, en conferencias matutinas se ha mencionado que se llevaron a cabo estos encuentros para recoger opiniones de distintos sectores, con el propósito de construir una propuesta de reforma electoral.
Agregó que diversos medios nacionales han reportado que entre los temas abordados estarían ajustes estructurales al sistema electoral, incluida la posible eliminación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), así como modificaciones en materia de financiamiento y representación. No obstante, hasta ahora no se conocen las minutas de esas reuniones, la metodología empleada, los diagnósticos técnicos presentados, los actores participantes, ni los criterios que respaldan las decisiones que eventualmente podrían integrarse a una iniciativa formal.
Recordó que desde agosto de 2025 se anunció la realización de foros públicos para recoger propuestas y construir consensos. Ese anuncio generó la expectativa de un ejercicio abierto, plural y transparente. Precisamente por ello, resulta indispensable que los resultados de esos foros, las ponencias presentadas, las opiniones técnicas y los documentos de trabajo sean públicos y consultables.
“Si se trató de un ejercicio de gobierno abierto, ese mismo espíritu debe reflejarse en la publicación íntegra de los documentos que dieron sustento a la propuesta que se ha comentado públicamente. Transparentar no debilita una iniciativa; al contrario, la fortalece y le otorga legitimidad”, subrayó.
“Lamentablemente con la desaparición del órgano garante nacional, en cuestión de transparencia, se ha visto diluida la fluidez de documentos públicos que deberían de ser de conocimiento de los ciudadanos, incluso hay diputados y diputados que han manifestado públicamente que ni siquiera conocen esa iniciativa, aunado a las iniciativas que también tienen el Instituto nacional electoral” enfatizó la ex Comisionada del INAI.
Del Río Venegas recalcó que la transparencia no puede ser selectiva ni discrecional. Tratándose de una reforma electoral que impacta directamente la representación política y la competencia democrática, la publicidad de la información debe ser la regla, no la excepción.
Explicó que, conforme a las obligaciones de transparencia vigentes, toda documentación generada en mesas de diálogo, foros, estudios técnicos, opiniones especializadas y rutas de trabajo debe incorporarse a la Plataforma Nacional de Transparencia dentro de los plazos establecidos para el primer trimestre del año y, en su caso, a más tardar en las actualizaciones correspondientes al mes de abril. Es ahí donde deberán estar disponibles los documentos completos para consulta pública.
“Los acuerdos, las minutas, las listas de asistentes, los estudios comparados y los análisis técnicos no pertenecen a un grupo político. Son información pública. La ciudadanía tiene derecho a conocer cómo se está construyendo una reforma que impactará el sistema democrático del país”, afirmó.
Añadió que parte del nerviosismo que hoy manifiestan algunos partidos políticos podría estar vinculado precisamente a la falta de información detallada. Cuando no hay claridad sobre el contenido, el alcance y la ruta legislativa de una reforma, surgen especulaciones y versiones fragmentadas.
Contar con información completa permitiría que tanto ciudadanos como actores políticos comprendan con mayor precisión las implicaciones jurídicas, operativas y presupuestales de los cambios propuestos. El debate democrático se fortalece con datos verificables y documentos públicos, no con trascendidos.
Finalmente, Julieta del Río hizo un llamado a que el proceso se conduzca con apertura total.
“Si verdaderamente se busca fortalecer la democracia, el primer paso es abrir por completo la información pública. El debate continúa y la reforma electoral aún no se presenta formalmente; por ello, su contenido debe ser conocido no solo por las y los legisladores, sino por toda la ciudadanía. Solo con transparencia podrá aspirar a legitimidad, confianza pública y estabilidad institucional”, concluyó.
