A nombre del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (GPPT), la diputada Renata Ávila Valadez cuestionó al titular de la Secretaría del Campo, Gerardo Luis Cervantes Viramontes, sobre las acciones realizadas para atender los problemas de acopio, comercialización y pago que enfrentaron las y los productores de frijol.
En el marco de las comparecencias del Quinto Informe de Gobierno, la legisladora reconoció que una parte importante del programa de acopio corresponde al Gobierno Federal, sin embargo, pidió precisar qué responsabilidad asumió la Secretaría del Campo, qué supervisó, qué gestiones llevó a cabo y qué pudo haber hecho con anticipación para evitar que el conflicto llegara a ese punto.
Renata Ávila señaló que la apertura de ventanillas a un precio determinado no garantizó el acceso de todas las personas productoras, pues muchas quedaron fuera del programa. Indicó que esta situación pudo estar relacionada con una producción mayor a la prevista o con la intervención de acaparadores.
La diputada explicó que los intermediarios cumplen una función dentro del mercado debido a su experiencia en la comercialización, no obstante, advirtió que las cifras de inversión presentadas en el informe no explican por qué las y los productores tuvieron que manifestarse durante meses para exigir la recepción de sus cosechas, pagos oportunos y el cumplimiento de los acuerdos.
“Algo no está cuadrando si el informe se limita a señalar los recursos entregados mediante distintos programas. Si tuvimos una cobertura y una inversión de esa magnitud, ¿por qué las y los productores tuvieron que salir una y otra vez a las calles para conseguir recepción, pago y cumplimiento de acuerdos?”, cuestionó.
A nombre del GPPT, Renata Ávila solicitó indicadores concretos para conocer el impacto real de los programas destinados al sector: Cuánto aumentó el rendimiento por hectárea; En qué proporción disminuyeron los costos de producción; Cuánto mejoró el ingreso neto de las y los productores de frijol.
“Dignificar el campo no es solamente entregar apoyos; es garantizar que sembrar, cosechar y vender siga siendo una forma digna de vivir en Zacatecas”, afirmó.
En respuesta, el secretario del Campo se limitó a afirmar que, de acuerdo a datos del INEGI, hay una tendencia ascendente en las actividades agrícolas y ganaderas durante 2022 y 2023, así como un avance superior a 4.88 por ciento en 2024.
Respecto a la problemática del frijol, reconoció que Zacatecas, como principal productor nacional, enfrentó el año pasado una situación inédita al alcanzar una cosecha cercana a las 600 mil toneladas.
Finalmente, anticipó que, debido a las condiciones del temporal, la cosecha de frijol de este año será considerablemente menor.
